lunes, 30 de enero de 2017

Exposición sobre la visión de Francisco de Goya sobre la guerra a través de su serie "desastres de la guerra" y de los cuadros "La carga de los mamelucos" y "Los fusilamientos del 3 de mayo".

Exposición sobre la visión de Francisco de Goya sobre la guerra a través de su serie "desastres de la guerra" y de los cuadros "La carga de los mamelucos" y "Los fusilamientos del 3 de mayo"



Goya vivía en Madrid y emprendió un viaje a Zaragoza entre el día 2 y 8 de octubre de 1808 para conocer los sucesos de los Sitios de Zaragoza. En el transcurso pudo contemplar escenas de guerra que se reflejan en su obra “Desastres de guerra”, la cual fue publicada años mas tarde a causa de la feroz critica que las últimas estampas hacen del régimen absolutista. Las estampas tuvieron inicialmente el propósito de constituir un álbum patriótico, por la petición de Palafox, pero, conforme adelantaba su trabajo Goya amplía los temas para abordar todo tipo de desgracias y sucesos de la guerra provenientes de cualquiera de los dos bandos, pues en muchas de las estampas no es posible identificar quienes son los autores de los horrores. Incluso se acerca a la situación política de la posguerra en las últimas estampas.

La carga de los mamelucos en la Puerta del Sol o La lucha con los mameluco es, junto con El tres de Mayo , uno de los cuadros más célebres de n el año 1814, pintó estos lienzos, que plasma los acontecimientos del día siguiente al representado en estos cuadros. Hay que resaltar que Goya no asistió a una escena similar, la pintó de acuerdo a los relatos que oyó sobre el acontecimiento. Con el cuadro quiso rendir homenaje a la resistencia española. Durante la Guerra Civil este cuadro, junto con otros del Museo del Prado, fue sometido a sucesivos traslados y finalmente fue sacado de España y trasladado a Ginebra. En ese traslado se deterioraron algunos fragmentos que pueden ser visibles.

La lucha con los mameluco representa una escena del levantamiento del 2 de mayo contra los franceses, comienzo de la guerra de la independencia contra Napoleón, que había ocupado España en 1808 e iba a poner como rey a su hermano, José. En el cuadro, los insurgentes españoles atacan a los mamelucos, mercenarios egipcios que combaten al lado del ejército francés.

La pintura de El tres de Mayo puede decirse que es pionera de una nueva generación pictórica, que rompe con las costumbres artísticas impuestas por el cristianismo y el Antiguo Régimen , ya en decadencia. No tiene ningún precedente en las pinturas de guerra y es reconocida como una de las primeras obras de lo que se conoce como arte contemporáneo. A pesar de no conocerse a ciencia cierta si presenció o no las revueltas y los ajusticiamientos,han existido muchos intentos de probar que así fue. Por aquel tiempo el aragonés habitaba una casa sita en la esquina de la Puerta del Sol, marco de la más brutal matanza del pronunciamiento.

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